Estratégias Compensadoras

 

Características de la dieta

Viscosidad y volumen del bolo. La práctica estándar consiste en modificar la consistencia de los alimentos y líquidos administrados a los pacientes con disfagia, a partir de los hallazgos obtenidos en la exploración clínica y /o vidoefluroscópica. En general, los alimentos de mayor consistencia previenen aspiración, mientras que los líquidos finos la favorecen.

Existen diversos estudios que describen los cambios en la fisiología deglutoria utilizando espesantes para los líquidos. A medida que la viscosidad del bolo aumenta se desplaza más lentamente como respuesta al efecto de la compresión y la gravedad. Por tanto cuanto más viscoso es el bolo, requiere menos agilidad en el control motor, el bolo es menos deformable y es menos probable que pase a la vía aérea en el caso de alteración en su cierre. En cuanto al volumen del bolo, los de menor tamaño son más seguros y tendrán menos riesgo de ser aspirados en el caso de incompetencia laríngea.

 

Maniobras posturales

Éstas pretenden modificar las dimensiones faríngeas y redirigir el flujo del bolo. Entre ellas destaca la maniobra de flexión cervical. Consiste en deglutir en flexión cervical con lo que se favorece el cierre de la vía aérea durante la deglución, disminuyendo el riesgo de aspiración. En un estudio realizado en nuestra unidad hemos objetivado que protege de la aspiración en el 50% de los pacientes.

 

Técnicas de incremento sensorial

Tienen como objetivo incrementar la sensación y alertar el sistema nervioso central previamente a la deglución. Están indicadas en apraxia deglutoria, retardo en el inicio de la fase oral, déficit sensitivo y retraso en el disparo del reflejo deglutorio. Incluyen la estimulación táctil, mediante presión de la cuchara sobre la lengua o gustativa (sabor ácido) y térmica mediante estimulación con frío. El tamaño, la viscosidad y textura del bolo también pueden añadir un “feedback” táctil.