Tipos de Programas

Diagnóstico

La valoración de la memoria, mediante la administración de pruebas neuropsicológicas, nos permite diferenciar entre demencia, deterioro cognitivo leve o quejas subjetivas de memoria propias del envejecimiento. Además, se valoran otras funciones cognitivas como la atención, las habilidades práxicas, la percepción, el cálculo, el lenguaje, el razonamiento, todas ellas asociadas a la demencia.

En el caso de personas que han sufrido una lesión cerebral (ictus, traumatismo craneoencefálico, anoxia, encefalitis, tumores, etc…) o con el diagnóstico de esclerosis múltiple, Parkinson etc., la evaluación neuropsicológica nos permite detectar qué funciones cognitivas están preservadas, cuáles alteradas y en qué grado.

La Evaluación Neuropsicológica consiste en la administración de un conjunto de pruebas (test), baterías o  cuestionarios con el objetivo de identificar, describir y cuantificar tanto las alteraciones cognitivas y conductuales-emocionales ocasionadas por el daño cerebral como aquellas funciones que se hallan conservadas. La evaluación neuropsicológica completa debe integrar los resultados de los test, con la observación de la conducta del paciente y la información aportada por los familiares o personas significativas del paciente.

 

 

Tratamiento

A partir de la evaluación diagnóstica, se plantea el programa de rehabilitación específico y dirigido a un objetivo. La rehabilitación neuropsicológica tiene como objetivo permitir a los pacientes y a los familiares que viven con ellos manejar, sobrellevar o reducir los déficits cognitivos, las alteraciones conductuales y los problemas emocionales producidos por el daño cerebral, a fin de favorecer la integración y conseguir la máxima autonomía en las actividades cotidianas.

En la Clínica de la Memoria realizamos diferentes modalidades de intervención: