Presentación Clínica

La progresión inicialmente es muy larvada manteniéndose en situación subclínica durante meses o años hasta fases evolucionadas. Finalmente el paciente presenta una sintomatología variable y poco específica, pero que con un alto nivel de sospecha puede orientarse adecuadamente. Los síntomas habituales son:

  • Dolor local y pérdida del control del tronco.
  • Deformidad progresiva, generalmente en aumento de cifosis.
  • Sintomatología vegetativa: Hiperhidrosis, aumento de espasticidad.

La historia natural puede seguir dos caminos:

  • Hacia la “curación”: aunque la lesión en sí no desaparezca sí pueden producirse reacciones periféricas de estabilización, como la anquilosis de los arcos posteriores, lo cual proporciona una estabilidad suficiente y duradera. En estos casos el paciente mejora sustancialmente su sintomatología.
  • Hacia la persistencia de la sintomatología y de la inestabilidad mecánica.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

  • Tanto la RX como el TAC o la RM muestran una severa destrucción de un determinado nivel vertebral hasta el punto de que parece que el segmento proximal de la columna esté levitando sobre el distal. Es por ello que con mucha frecuencia el dictamen radiológico es de espondilodiscitis. Incluso la gammagrafía ósea muchas veces orienta hacia un proceso séptico. Las RX funcionales ponen de manifiesto una testada inestabilidad mecánica a este nivel. Es frecuente ver deformidades importantes en forma de cifosis o listesis.
  • La PCR y VSG suelen ser normales (aunque podemos tener pacientes con VSG-PCR elevadas en contexto de infecciones intercurrente habituales en esta población)
  • Punción local para cultivo microbiológico: No gérmenes.

DIAGNÓSTICO

  1. Destrucción progresiva de un disco y sus 2 vértebras adyacentes. Inestabilidad y deformidad 2ª a dicha lesión.
  2. Pruebas de imagen (Rx, TAC, RM, gammagrafía ósea) compatibles con espondilodiscitis séptica.
  3. Cultivo microbiológico (-).
  4. PCR y VSG normales.
  5. Sustrato neuropático. En pacientes medulares crónicos, se localiza en niveles vertebrales distales a la lesión original.

Diagnóstico diferencial

Siempre debe de contemplarse el DD con una espondilodiscitis, que no es fácil si el paciente presenta infecciones intercurrentes frecuentes en otras localizaciones, algo no infrecuente en los pacientes medulares. Por otro lado, aunque el diagnóstico de confirmación es un cultivo microbiológico (-), no podemos olvidar la posibilidad de tener falsos (-). También hay casos descritos de artropatías neuropáticas sobreinfectadas ya que el seroma que suelen asociar representa un caldo de cultivo atractivo para los gérmenes.